03-03-2026 - 09:00 -
La presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula von der Leyen, ha anunciado la aplicación provisional de la parte comercial del acuerdo de asociación entre la Unión Europea y el Mercosur, tras completar su ratificación Argentina y Uruguay.
La medida llega después de que el Consejo Europeo facultara en enero al Ejecutivo comunitario para activar provisionalmente el pacto una vez se produjera la primera ratificación en el bloque sudamericano. Según la CE, el acuerdo, negociado durante más de 25 años, creará un mercado de 720 millones de consumidores y reducirá miles de millones en aranceles, abriendo nuevas oportunidades para empresas europeas, especialmente pymes.
El Gobierno de España ha respaldado la decisión de Bruselas. El ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha defendido que el tratado refuerza la autonomía estratégica europea en un contexto internacional incierto. Desde el Ministerio subrayan que España ha desempeñado un papel clave en la negociación, garantizando salvaguardas para los sectores sensibles.
También el ministro de Agricultura, Luis Planas, ha calificado el acuerdo como una “gran oportunidad” para el sector agroalimentario español.
En paralelo, organizaciones agrarias y varios responsables políticos mantienen su rechazo. La organización Copa-Cogeca ha advertido de que la aplicación provisional puede erosionar la confianza del campo en las instituciones europeas.
El presidente de Asaja, Pedro Barato, considera que el acuerdo pone “en jaque” al sector agrícola europeo, especialmente en producciones sensibles como vacuno, aves o azúcar. Desde Francia, la ministra de Agricultura, Annie Genevard, ha criticado la decisión por considerar que se adelanta al pronunciamiento definitivo del Parlamento Europeo.
La Comisión defiende que las salvaguardas permiten al Ejecutivo comunitario investigar y actuar si las importaciones de productos agrícolas sensibles aumentan de forma significativa o entran a precios claramente inferiores a los europeos, e incluyen la posible suspensión temporal de las ventajas comerciales si se detecta un perjuicio, entre otras.
Todo esto, sin embargo, no es suficiente para "tranquilizar" a productores y consumidores, según las organizaciones agrarias que han bloqueado Bruselas en varias ocasiones durante el último año con motivo del acuerdo comercial.
A pesar de esta aplicación provisional, el acuerdo solo podrá considerarse plenamente concluido tras el consentimiento del Parlamento Europeo y el pronunciamiento del Tribunal de Justicia de la UE sobre su compatibilidad con los tratados comunitarios. Mientras tanto, la aplicación empezará una vez finalicen los últimos procedimientos legales para su aplicación, lo cual podría suceder en los próximos meses.