26-03-2026 - 11:00 - vacuno
La Organización Interprofesional de la Carne de Vacuno (Provacuno) ha reclamado a la Comisión Europea que garantice el cumplimiento estricto del modelo de producción europeo en toda la carne de vacuno importada, tras el anuncio del acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y Australia.
El pacto contempla un contingente preferencial de 30.600 toneladas de carne de vacuno (peso canal equivalente), de las cuales el 55% estará libre de arancel bajo condición de pastoreo y el 45% restante contará con un arancel reducido del 7,5%. Desde Provacuno advierten de que esta medida podría afectar negativamente al sector español y europeo.
El director de la organización, Javier López, ha criticado la falta de transparencia durante las negociaciones y ha subrayado la necesidad de que se exija a los productos importados el mismo nivel de exigencia normativa que cumplen los productores comunitarios. “No estamos en contra del libre comercio, sino de un libre comercio con reglas desequilibradas”, ha afirmado.
El nuevo contingente cuadruplicaría el volumen actual de carne australiana en el mercado europeo. En 2025, las importaciones alcanzaron 7.296 toneladas, su máximo histórico, bajo un sistema de cuotas limitado y aranceles elevados fuera de contingente.
El acuerdo podría intensificar la competencia en un contexto ya tensionado por otros pactos comerciales firmados por la UE, como los de Mercosur, Canadá y Nueva Zelanda, especialmente en cortes de alto valor.
Provacuno alerta de que el incremento de importaciones puede acelerar la reducción de la actividad ganadera en Europa. El contingente previsto equivale al sacrificio anual de unos 102.000 animales, lo que podría afectar a más de 2.000 explotaciones y cerca de 70.000 hectáreas.
Esta situación se produce en un contexto de caída continuada de la cabaña bovina en la UE, que ha descendido un 8,7% en la última década, con la pérdida de más de un millón de vacas en el último año.
Además, el consumo de carne de vacuno en la UE, situado en torno a 6,3 millones de toneladas en 2025, muestra una tendencia ligeramente descendente a medio plazo debido a factores como la inflación, los cambios en la dieta y las políticas climáticas.
Uno de los principales motivos de preocupación es la diferencia de precios entre ambos mercados. Según datos recientes, el precio medio en la UE se sitúa en 719,45 €/100 kg canal, frente a los 510,34 €/100 kg en Australia, lo que supone una diferencia del 29%.
Estas diferencias responden, en parte, a modelos productivos y regulatorios distintos. En Australia se permite el uso de hormonas y antibióticos como promotores del crecimiento, prohibidos en la UE, así como prácticas de manejo menos restrictivas en términos de bienestar animal.
El acuerdo también plantea interrogantes desde el punto de vista ambiental. El transporte de carne desde Australia genera emisiones adicionales de CO₂, lo que, según Provacuno, entra en contradicción con los objetivos climáticos europeos.
Asimismo, las importaciones estarán sujetas al Reglamento Europeo de Deforestación Importada, lo que exigirá garantizar la trazabilidad y demostrar que los productos están libres de deforestación.
Ante este escenario, Provacuno solicita a la Comisión Europea reforzar los controles en origen, incluyendo auditorías, inspecciones y verificación documental, así como establecer cláusulas de salvaguardia eficaces que permitan actuar con rapidez ante posibles distorsiones del mercado.
Además, la organización considera imprescindible que el acuerdo incorpore una equivalencia clara en materia de bienestar animal y lucha contra la resistencia antimicrobiana, obligando a los productores australianos a alinearse con los estándares europeos si desean acceder al mercado comunitario.