03-09-2026 - 14:00 - vacuno
Organizaciones representativas de distintos eslabones de la cadena ganadero-cárnica exigen a la Comisión Europea la aplicación estricta de la suspensión de las importaciones de carne de vacuno y aves de corral procedentes de Brasil, prevista en el Reglamento de Ejecución (UE) 2026/1189 y cuya entrada en vigor se ha hecho efectiva este 3 de septiembre.
Las organizaciones de la cadena ganadero-cárnica valoran positivamente la medida y consideran este momento un punto de inflexión para la política europea de control de las importaciones. Por ello, reclaman que la suspensión se aplique sin dilación ni concesión de prórroga alguna. No obstante, advierten de que limitar este veto exclusivamente al ámbito del uso de medicamentos antimicrobianos resulta insuficiente ante las deficiencias constatadas por las propias inspecciones de los servicios oficiales de la Unión Europea. A su juicio, es necesario cerrar cualquier brecha que pueda poner en riesgo la seguridad alimentaria.
Asimismo, las organizaciones firmantes supeditan cualquier hipotético levantamiento de las restricciones a la adopción previa de dos garantías estructurales:
Las organizaciones firmantes subrayan que este 3 de septiembre representa la oportunidad de corregir una asimetría histórica. Los ganaderos e industriales de la Unión Europea están sometidos a los más exigentes estándares normativos en materia de seguridad alimentaria, trazabilidad, bienestar animal y sostenibilidad ambiental. Por ello, consideran que no puede exigirse el máximo nivel de cumplimiento a los productores comunitarios mientras se permite la entrada de productos de terceros países que no acreditan las mismas garantías. A su juicio, mantener la firmeza normativa no solo protege la salud de los consumidores, sino que también garantiza una competencia leal en el mercado europeo.
Por último, estas organizaciones solicitan a las autoridades nacionales y comunitarias una reunión de trabajo inmediata para supervisar la aplicación del veto, conocer el despliegue de recursos y medios de inspección y comprobar que los controles en los puntos de entrada a la UE cuentan con la capacidad necesaria.
“El 3 de septiembre —concluyen— no puede ser solo una fecha en un reglamento: debe ser el inicio de una nueva etapa de controles efectivos, trazabilidad real y garantías iguales para todos los productos que accedan al mercado europeo.”
Organizaciones firmantes de este comunicado conjunto: