05-03-2026 - 11:00 - cereales y forrajes
Más de 500 profesionales, técnicos y representantes del sector forrajero se han reunido en el Palacio de Congresos de Huesca con un objetivo común: reivindicar la alfalfa deshidratada como un pilar fundamental de la soberanía alimentaria y de la economía exportadora española. La IV Jornada Española del Cultivo de la Alfalfa (JECA 2026) ha servido para poner en valor la fortaleza de una industria que se mantiene como el segundo mayor exportador mundial.
La alcaldesa de Huesca, Lorena Orduna, ha inaugurado el encuentro animando a los profesionales a que la jornada sirva como impulso para seguir creciendo y reforzar el sector.
Por su parte, el presidente de la Diputación de Huesca, Isaac Claver, ha subrayado la importancia de la alfalfa como “un cultivo estratégico” y como una “cadena de valor que genera riqueza y valores”. En este sentido, ha recordado que la provincia lidera el ranking de producción con más de 35.000 hectáreas dedicadas a este cultivo.
Organizada por la Asociación Española de Fabricantes de Alfalfa Deshidratada (AEFA), la jornada también ha puesto de relieve el peso de Aragón en la producción nacional. Con más de 690.000 toneladas producidas en 2024, la comunidad lidera un ecosistema industrial que sostiene alrededor de 4.000 empleos directos en España.
La presidenta de AEFA, Cristina Vendrell, ha definido la jornada como un “referente para el sector”. Por su parte, María Aitziber Lanza, directora general de Calidad y Seguridad Alimentaria del Departamento de Agricultura, Ganadería y Alimentación del Gobierno de Aragón en funciones, ha destacado la importancia del “entramado económico que genera el cultivo de la alfalfa”.
Uno de los mensajes clave del encuentro ha sido la necesidad de reforzar los estándares de calidad del producto. Según ha señalado Josep María Llenes, técnico del Servei de Sanitat Vegetal de la Generalitat de Catalunya, esto pasa por avanzar en la gestión del control de plagas para asegurar que la alfalfa española continúe siendo un referente de excelencia en el mercado internacional.
Durante la jornada también se han abordado los retos ligados a la mejora genética. El genetista y mejorador de plantas David Cobertera ha señalado la existencia de una brecha entre la genética y la práctica agronómica, debida, entre otros factores, a la falta de ensayos comparativos, a la elección de variedades por tradición o a la diferencia entre selección natural y selección asistida.
En materia de gestión del agua, José Cavero, científico titular de la Estación Experimental Aula Dei – CSIC, ha presentado resultados de estudios sobre el manejo del riego por aspersión en el Valle del Ebro. Entre las conclusiones destaca la versatilidad de la alfalfa, que permite regar tanto de día como de noche sin afectar a la producción, algo que no ocurre en otros cultivos.
La digitalización también ha tenido un papel destacado. Manuel Pérez Ruiz, catedrático de la Universidad de Sevilla, ha explicado que tecnologías como el big data, la inteligencia artificial o la realidad aumentada marcarán la evolución de la protección de cultivos en los próximos años.
Paz Fentes, directora general de Producciones y Mercados Agrarios del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), ha explicado que el principal cambio de la nueva Política Agraria Común se centra en la gobernanza. Según ha señalado, el modelo evoluciona desde los planes estratégicos de la PAC hacia una mayor integración de las acciones dentro de los planes nacionales.
La jornada ha concluido con una mesa redonda dedicada a la proyección internacional de la alfalfa deshidratada española, que actualmente se exporta a más de 45 países. En el debate han participado profesionales como María Naranjo Crespo, directora de la Industria Agroalimentaria de ICEX; José Miguel Ochoa, gerente de la Cooperativa Los Monegros y director gerente de Alfeed; Elena Stoean, directora de operaciones de Alliance Food Security Holdings; Mariano Ordás, de SAT580 Secadero Cereales Santiago; Jaume Estrada, CEO de Forratges La Noguera; y Luciano Ruiz Ponce, responsable de negocios y empresas de Aragón del Banco Santander.
Entre las estrategias destacadas, José Miguel Ochoa ha defendido la importancia de exportar de forma conjunta bajo la marca España y con estándares de calidad comunes que permitan acceder con mayor fuerza a los mercados internacionales. En la misma línea, Jaume Estrada ha señalado la necesidad de diferenciar el producto español del estadounidense para reforzar la confianza de los clientes en la calidad de la alfalfa española.
Además, durante el encuentro se ha apuntado a nuevos mercados potenciales para la exportación, como India, Indonesia y otros países del sudeste asiático.
La clausura ha corrido a cargo de Javier Rincón, consejero de Agricultura, Ganadería y Alimentación del Gobierno de Aragón en funciones, quien ha destacado que el sector de la alfalfa “ha demostrado que, cuando existe un marco claro, responde reforzando su posición estratégica”. Asimismo, ha subrayado la necesidad de mantener un respaldo institucional firme para un cultivo que, además de su valor económico, aporta importantes beneficios medioambientales.