25-05-2026 - 09:00 - porcino
Filipinas ha reanudado oficialmente las importaciones de productos porcinos procedentes de España después de aceptar el sistema de regionalización aplicado frente a la peste porcina africana (PPA). La medida, que ya había sido anunciada por el Gobierno filipino el pasado 15 de mayo, se ha materializado finalmente este 22 de mayo con la reactivación efectiva de las exportaciones del porcino español.
El acuerdo alcanzado entre las autoridades veterinarias de ambos países permite levantar las restricciones impuestas tras la detección, el pasado noviembre, de un foco de PPA en jabalíes en la provincia de Barcelona. Así, el Bureau of Animal Industry (BAI) reconoce como zona libre de la enfermedad todo el territorio español salvo Barcelona, que continúa sujeta a limitaciones comerciales.
El Departamento de Agricultura filipino ya adelantó hace una semana que aceptaba oficialmente las medidas de regionalización españolas al considerar que el sistema de vigilancia veterinaria y control sanitario ofrece garantías suficientes para contener el riesgo de propagación de la enfermedad. Manila defendió entonces que el principio de regionalización, reconocido internacionalmente, permite restringir únicamente las áreas afectadas sin bloquear las exportaciones de todo el país.
Desde este 22 de mayo ya pueden emitirse certificados CEXGAN para carne y productos cárnicos con fecha de producción posterior al 8 de mayo. Por el momento, los productos elaborados continúan excluidos mientras avanzan las negociaciones bilaterales.
Filipinas es el tercer destino de las exportaciones españolas de porcino en volumen, con más del 14% del total, por lo que la reapertura del mercado supone un importante respaldo para el sector. Además, las autoridades filipinas consideran que el regreso del porcino español contribuirá a estabilizar el suministro y moderar los precios internos en un contexto marcado todavía por el impacto de la PPA sobre su producción ganadera.
El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación valora este avance como un paso estratégico para reforzar la posición de España como proveedor seguro y competitivo de productos porcinos en los mercados internacionales.